Navegar por las complejidades de los sistemas jurídicos puede resultar desalentador, especialmente cuando se trata de asuntos de inmigración. En busca de ayuda, muchas personas recurren a un Notario o «Notario Público», con la esperanza de encontrar soluciones asequibles y eficaces. Sin embargo, es fundamental entender que los Notarios NO son abogados en Estados Unidos.
¡Ten cuidado con los notarios!
En muchos países latinoamericanos, un notario es un profesional del Derecho altamente cualificado, similar a un abogado. Sin embargo, en Estados Unidos, el término «notario» se refiere simplemente a un fedatario público, que está autorizado para presenciar la firma de documentos y prestar juramento, pero no para proporcionar asesoramiento jurídico como un abogado.
Riesgos de utilizar notarios
- Falta de formación jurídica: A diferencia de los abogados colegiados, los notarios en EE.UU. no tienen la formación o cualificación jurídica necesaria para ofrecer asesoramiento o servicios legales. Esto puede dar lugar a desinformación y errores en la tramitación de asuntos legales.
- Ejercicio no autorizado de la abogacía: Muchos notarios ejercen la abogacía sin autorización, lo que es ilegal y puede tener graves repercusiones tanto para el notario como para sus clientes, incluida la posible deportación de los inmigrantes.
- Explotación financiera: Los notarios pueden cobrar honorarios elevados por sus servicios sin ofrecer resultados adecuados o eficaces, explotando a personas que desconocen sus limitadas capacidades. Por ejemplo, no deberías tener que pagar para acceder a formularios de inmigración, ya que los formularios son gratuitos en el sitio web del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS), https://www.uscis.gov/forms/all-forms. Si alguien quiere que pagues una cuota simplemente por acceder a los formularios de inmigración del USCIS, es una gran señal de alarma.
- Mayor riesgo de fraude: La falta de regulación y supervisión de los notarios aumenta el riesgo de actividades fraudulentas, incluida la falsificación de documentos o promesas de resultados garantizados.
Cómo protegerte
- Verifica las credenciales: Comprueba siempre las credenciales de cualquier persona que ofrezca servicios jurídicos. Asegúrate de que es un abogado colegiado y en regla con el colegio de abogados del estado correspondiente o con la agencia estatal de licencias de abogados.
- Busca ayuda legal acreditada: Considera la posibilidad de consultar a un abogado especializado en inmigración o a una organización reconocida de ayuda legal especializada en leyes de inmigración para obtener asistencia legal fiable y precisa.
- Infórmate: Infórmate sobre las diferencias entre notarios y abogados, sobre todo en el contexto de la legislación estadounidense, para evitar caer en la trampa de los proveedores de servicios jurídicos no autorizados.
- Denuncia el fraude: Si te encuentras con actividades fraudulentas de un notario, denúncialas al fiscal general de tu estado o a la Comisión Federal de Comercio para ayudar a proteger a otros de estafas similares.
Al comprender los riesgos asociados al uso de notarios para servicios jurídicos, las personas pueden tomar decisiones informadas, salvaguardar sus intereses legales y buscar ayuda jurídica adecuada y cualificada. Da siempre prioridad a trabajar con profesionales autorizados para asegurarte de que tus asuntos jurídicos se tratan con la experiencia y el cuidado que merecen.
Recursos:
Evitar las estafas de inmigración
Folleto en español advirtiendo sobre el fraude notarial
Folleto en inglés advirtiendo sobre el fraude notarial
Consejos de la Asociación Americana de Abogados para evitar el fraude notarial
Diferencias importantes entre notarios y escribanos, Asociación Nacional del Notariado